Part IApenas lo recuerdo, no sé ni qué ni cómo pasó, solo recuerdo que fue el momento más memorable de mi vida. Estaba allí, dentro de mi ataúd, en medio de todo el mundo pero a cientos de metros por debajo, notando sus pisadas, pisadas que retumbaban en mi cabeza como si un millar de tambores sonaran al unísono junto a mis oidos, era una sensación de dolor inimaginable.
Después de 19 años allí metido, nunca olvidaré esas palabras:: "Bienvenido a tu infierno, ahora sufrirás todo lo que has hecho... " Todavía tengo una duda que corroe mi cabeza lentamente ampliando el sufrimiento, o sigo vivo?
Part II

Pasan los días, se van a cumplir 20 años desde que estoy aquí dentro y comienzo a recordar todo lo que hice... Me doy cuenta cómo con unas sencillas y absurdas palabras, sin significado para muchas personas, pueden acabar clavándose, como si de varios alfileres se trataran, en otras personas. Alfileres... ¿Cómo algo tan pequeño como eso, puede causar tanto dolor?, pensé.
Efectivamente, algo tan pequeño e inútil puede hacer sufrir, no solo a una sino a varias personas y es algo que comprobé en ese lugar. Si os preguntáis acaso, cómo pude comprobarlo, simplemente, observad mi rostro, observad mis ojos, mis manos, mis piernas, observad mi cuerpo lleno de millones de diminutos agujeros y comprenderéis este dolor. Con esto solo espero, que aprendáis una lección, nunca hagas daño a las personas que te rodean.
Por desgracia, es una lección que para mí, llegó tarde...
By tiosanta
Gracias a tiosanta por ceder su escrito a mi rinconcito ^.^ Me gustó mucho lo que escribió sobre todo por la verdad que reside en sus palabras.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario