Dicen que del amor al odio solo hay un paso.... cada día me pregunto porque no soy capaz de dar ese paso... ¿porque no puedo tomar el camino facil? ¿Porque no soy capaz de olvidar? ¿Por qué me aferró a recuerdos del pasado?
Intento olvidar un amor perdido, desgarrado y destrozado que cada día se clava en mi corazón como cientos de puñales atravesándolo y desangrándolo. Cuando por fin creo que empiezo a olvidar a mirar con esperanza el futuro que se me avecina... ese pasado retorna para clavarse como cientos de agujas que perforan y destrozan ese pequeño hilo de esperanza, ese pequeño hilo que me sustenta para seguir avanzando día a día, en una lucha cada vez mas dificil por ver un futuro.
Hubo un día en el que hubo amor, pero el daño causado ha sido de una magnitud infinita, no hay esperanza, este fenix nunca renacera de sus cenizas, jamas volvera a alzar el vuelo. Jamás volverá a ver la luz, sus heridas jamás sanarán y su alma jamás se regenerará.
¡Dios perdoname por rendirme! Pero la lucha ya está llegando a su fin, ya no queda nada en el campo de batalla, imposible rescatar los cadaveres esparcidos por el prado. Solo queda una mujer, ensangrentada, de rodillas contemplando el horizonte, incapaz de moverse, incapaz de gritar de dolor, incapaz de alcanzar el campamento y curar sus heridas. Una mujer que yacerá en ese campo de batalla y desaparecerá para siempre, olvidada, sin gloria ninguna....






